Tejerle a otras personas cuando estás iniciando en los tejidos puede ser todo un desafío, y eso es exactamente lo que me sucedió cuando comencé a adentrarme en este mundo.
Mi mejor amiga me encargó unos cintillos, o bandanas como se les llama aquí en Chile.
En ese momento, me dediqué a buscar diferentes modelos, tipos y estilos de puntos, tanto fáciles como más complicados.
Cada nuevo encargo representaba un reto para mí, ya que tenía miedo de no cumplir con las expectativas en cuanto a los diseños o de no poder entregar el producto final.
Lo primero que hice fue solicitarle las medidas de su cabeza, en vista de que a medida que tejía proyectos comprendí que no todas las personas tienen el mismo tamaño, o dimensiones y considerando que mi amiga es pequeña y menudita, era importante tener en cuenta este detalle.
Todos los diseños que realicé fueron a crochet, y así es como quedaron:



No hay comentarios.:
Publicar un comentario